
En el segundo trimestre del 2012 se producirá una estabilización de la demanda de financiación para la adquisición de las viviendas en España. De esta forma se verá una mejora comparado con el retroceso registrado desde finales del 2010 según el último Boletín del Banco de España.
Se apreció un endurecimiento de los criterios de aprobación, de los préstamos para la compra de viviendas, en el periodo comprendido entre enero y marzo. Aunque destacamos que este endurecimiento fue menor en los tres últimos meses del 2011, tal como se refleja en la encuesta sobre préstamos bancarios en el mes de abril.
Miguel Ángel Fernández Ordóñez preside una institución que informa que la demanda de crédito, por parte de los hogares, se reducirá de abril a junio. Destaca que la reducción de ésta se producirá a una velocidad mucho más baja comparada con la que se ha observado durante los tres primeros meses del año, cuando la caída fue exactamente igual a la del último trimestre del 2011.
Del mismo modo, anticipan que las entidades financieras mantengan sin cambios la oferta de crédito a las familias, tanto si es, para financiar la compra de vivienda, como para su consumo.
Se ha constatado a través del Banco de España que los criterios de aprobación, de enero a marzo, de nuevos créditos a sociedades y a hogares se endurecieron si tenían otra finalidad que no fuera la compra de la vivienda. Aunque se ha de destacar que en menor medida que los del trimestre anterior.
La solicitud de financiación, en el primer trimestre del año, por parte de las empresas en España se explicó mediante una pauta similar, pero de una forma menos acusada que la que se originó en la zona euro. A pesar de todo, en ambas zonas se produjo un retroceso.
Otra cuestión es como, según se aprecia en el Banco de España, la Banca Española detecta una mejoría respecto a las condiciones para acceder a los mercados de financiación, en comparación al último trimestre de 2011. Se espera que esta tendencia continúe en el trimestre en el que nos encontramos.
Finalmente, en cuanto, al impacto de la crisis de la deuda soberana, las entidades remarcan un efecto nulo sobre las condiciones de financiación y los criterios de aprobación de los préstamos dirigidos a los hogares y a las entidades.



